Homenaje a la patria 2026

Homenaje a la patria 2026

Por Franco Caballero

“Dicen que la patria es un fusil y una bandera,
mi patria son mis hermanos que están labrando la tierra”.
- Rolando Alarcón -

Introducción

El eterno retorno de los años con su constancia anual nos convoca una y otra vez a levantar homenaje desde la vida hacia el sujeto social que hemos sido, hacia el sujeto histórico, desde el espíritu del testigo actual para volver a instalar en la cordillera de la mente el objeto de la patria.

La ventisca de las noches que nos amparan sitúa en su constancia que hoy la patria sea la que haga resoplar los volantines de las palabras y de las ideas. El sujeto histórico nos mira con su distancia astronómica para volverse, una vez más, cómplice del resultado del presente. Por ello, y para no defraudarlo, se ofrece el siguiente orden, la siguiente estructura para que en el desarrollo del lenguaje surja este racional y afectivo, a costa de ser nosotros, todavía, los imperfectos vivos que osamos rendir tributo a nuestra tierra política, nuestra existencia social, nuestra patria.

Los tres momentos de este homenaje corresponden a pensar en la libertad y la independencia como valle de actualidad, luego en ver a la unidad como física de la patria, y finalmente situarnos hacia un futuro posible, soñado y pensado desde los valores y virtudes que potenciamos. Colocamos pues en el servicio del homenaje el fondo de la patria para hacer de su forma el índice que se divida en: Libertad e independencia, el blanco de la ruptura. Unidad y amor, el rojo del encuentro. Y Futuro y hallazgo, el azul de las nuevas conexiones.

Primer momento: Libertad e independencia, el blanco de la ruptura.

“Gracias a la vida que me ha dado tanto, me dio dos luceros que cuando los abro, perfecto distingo lo negro del blanco” - Violeta Parra

“El 18 de septiembre de 1810 es una fecha que la Francmasonería conmemora con amor y regocijo; con amor por lo que ella encarna como arquetipo admirable de troquelación histórica; con regocijo, puesto que los elegidos para determinar la Independencia de Chile, simbolizada en esa fecha, alzaban en lo secreto los ideales de la Orden, expandidos y justificados en lo social por la llama admirable de la Revolución Francesa”.
- Q:. H:. Antonio Campaña Maturana de la R:. L:. Luz de oriente n°74. Homenaje a la independencia de Chile, 1954.

La troquelación histórica que menciona el poeta y Querido Hermano Antonio Campaña refiere sin duda al cambio, a la transformación que posibilitó lo que ahora se ha convertido en un espacio de emancipación y autonomía para que podamos localmente vivir según los criterios que nuestra conciencia colectiva ensambla a través del singular territorio que nos alberga.

La libertad es uno de los propósitos más antiguos del ser humano, bien lo sabe el sujeto histórico que nos mira; la libertad ha estado presente a lo largo de diversos periodos en que unos quisieron imponerse sobre otros. La patria se vuelve de esta manera un espacio logrado, un resultado como ya lo decíamos, una consignación del tiempo, si es que podemos decir y osar definir lo que la patria es. El punto es que la patria y su bandera son los símbolos de la libertad del conjunto.

Es que un principio como este no nos es ajeno, nosotros que estamos llamados a contemplarnos hombres libres, colmados de potencia, no precisaremos en preguntarnos por lo que es la libertad en tiempos donde la tecnología nos hace volver a preguntarnos por todo. Pero la libertad es inmanente a nuestras conciencias expansivas, es relativa a nuestro interés por el desarrollo humano, por tanto, elucubramos su relevancia en la medida en que profundizamos en el desempeño individual y colectivo, personal y logial para poner en reflexión la diversidad de obstáculos que nos la coartan.

Pensar en la emancipación de la nación como desprendimiento de las dogmáticas capturas del colonialismo nos hace siempre retomar la virtud de la libertad, la misma que soñó Francisco Miranda y quienes fueron proclives al “sentido americanista” de entonces, justificando el presupuesto humano que dicta que el hombre ama la libertad . Desde allí podemos volver a colocarla en la palestra, para hacernos preguntas por la emancipación personal y nacional como, por ejemplo: ¿cuánto de lo que pienso y siento es auténtico y cuánto de ello ha sido infundado desde alguna influencia externa? En razón del análisis, cuánto han crecido las influencias externas, cuánto se ha desarrollado la Publicidad y la Propaganda. El consumo y la democracia que buscan persuadirnos y convencernos.

Las reflexiones por la libertad nos convocan a pensar en cuánto estamos produciéndonos a nosotros mismos o cuanto estamos siendo producidos. Allí hay escenarios donde buscar la libertad. El sujeto histórico reconoce la trayectoria de sus venas, sabe que hay tiempos de movimiento y hay tiempos de reposo, cuánto de uno, cuánto de otro, pero ojo con el segundo, porque en el reposo hay más facilidad de ingreso para las influencias externas como el idealismo o las interpretaciones de trascendencia y metafísica sobre el llano espacio del territorio donde habita la realidad.

Así entonces también nos podemos preguntar como masones ¿cuáles son las formas de pensamiento que estamos produciendo en el solipsismo de nuestra orden? Es el amor por la sociedad lo que nos invita a rendir homenaje cada año para que no nos desprendamos del terreno en el cual nos desenvolvemos. Por ello nuestro aporte busca la libertad, la libertad de pensamiento que haga de las subjetividades unas auténticas y emancipadas, eso es parte de un trabajo permanente, como si la libertad tuviese grados que siempre nos entregan nuevos desafíos que superar y nuevos saberes que incorporar a lo largo de la historia.

Segundo momento: Unidad y amor, el rojo del encuentro.

“Solo una loica que canta, sus penas de pecho rojo, conoce a los cazadores desde lo alto y de reojo” - Angel Parra.

¿Qué es la patria?

Podemos decir que es el resultado de todos nosotros, las personas que componemos el cuerpo nacional. La patria es la madre-padre, el pater como principio activo y como patrimonio, sin embargo, le llamamos madre. La madre patria, alusión intrínseca de la composición por adherencia y por elección que realizamos cuando nos identificamos como elementos de un globo mayor que nos acoge. La República por su parte, la padecemos con sus legislaciones y normativas, en cambio a la patria yo me sumo, yo actúo por ella, hago algo por ella, yo participo, izo una bandera en mi casa, la defiendo incluso, lo que implica una emocionalidad. Yo puedo decir que amo a mi patria, pero no sé si se pueda decir que se ama la República. El caso es que entre la patria y los elementos singulares que la respetan hay una agencia, un agenciamiento que denota sentimiento, y ahí está la unión, porque a través de las tan múltiples y diversas singularidades que somos, podemos pensar en el punto común de la patria y con ello ya somos entonces hermanos, confraternos, conciudadanos… compatriotas que en su diferencia reside un anhelo mayor que nos subsume.

Visto esto, nos podemos preguntar ¿dónde está la patria hoy? ¿Dónde se sitúa la patria hoy día? Hacia dónde está apuntando la conciencia colectiva del sentir nacional, hacia donde apunta el deseo conjunto de quienes hacen que la patria exista. ¿Está existiendo? ¿Dónde está el cuerpo social que sueña a la patria? La patria como patrimonio es la tierra en la que vivió la historia de nuestras familias, y puede que también el futuro de ellas. También la patria es la activación, dónde está hoy la actividad de los vivos de este tiempo. Con cuanta electricidad social, en tanto movimiento, se está llenando la pila de la energía de la patria.

La patria se puede amar. Así como el romanticismo francés, como el romanticismo alemán. Se puede amar al conjunto de lo que somos, a la identidad de la rutina, a la continuidad y la persistencia, a la actividad que la produce porque amar es una acción, a la producción de colectividad que le permite existir y hacerse homenajeada, en el fondo a la producción, del amor, de la masonería. Como dicen los estudiantes: farmear aura, en nuestro caso, farmear masonería, producir masonería, producir ética.

La patria se remite a la orden cuando extendemos esta noción de lo múltiple y la unidad que lo envuelve, lo que refuerza el lazo de la cadena de unión en la medida en que mi mano derecha da y mi mano izquierda recibe en un engranaje significado en objetivos, horizontes hacia los cuales se intencionen las acciones de los valores que pregonamos. ¿Cuáles serán las acciones que amerita la sociedad actual para que pueda farmear patria?

La patria se nos expresa en la bandera. Ese es uno de sus símbolos, la tenemos también dentro del templo, es un recordatorio del sitio y contexto en el que nos hallamos. En otros países tiene connotaciones diferentes honrar una bandera, por lo que la pregunta no solo sería plantearnos qué es lo que es la patria, sino también como la estamos produciendo. Desde allí nos refleja ideas como: Si juntos y activos como hermanos formamos una batería, la potencia de esta estará directamente relacionada a la capacidad de voluntad que cada uno de nosotros coloque sobre los horizontes que anhelamos.

En la física de la unidad diremos: juntos y activos hacemos la patria
juntos y activos hacemos la batería de la patria.
Los horizontes están en el país que todos queremos y en los valores fraternos y éticos que nuestra institución demanda. En lo masónico y en lo chilénico, el crecimiento de nuestras logias, el crecimiento de nuestro país, son el objeto de la intención participativa.

“Dicen que la patria es un fusil y una bandera,
mi patria son mis hermanos que están labrando la piedra.
mi patria son mis hermanos que están labrando la piedra
mientras aquí nos enseñan como se mata en la guerra
ay que yo no tiro que no, ay que yo no tiro que no, ay que yo no tiro contra mis hermanos
ay que yo tiraba que sí, ay que yo tiraba que sí contra los que ahogan al pueblo en sus manos”
- Rolando Alarcón

Cada uno de nosotros somos el resultado de los conjuntos que habitamos, entonces somos el resultado de la piedra labrada entre todos. Todos los que rendimos homenaje a la sustancia de la patria somos los convocados. Esta idea puede tener un profundo esoterismo, nuestra psiquis estaría ensamblada a las otras psiquis, como el micelio de los hongos en medio del bosque. ¿Se rozará en algún costado con esto la noción de que la masonería es mágica? ¿pero qué es la magia? ¿Será acaso relativa a la unión de las fuerzas? Si por allí fuese, la batería y la cadena universal, toda vez que nuestras potencias se unifiquen cobran mayor relevancia. Visto así, la cadena universal con la que cerramos las tenidas son conexión colectiva de las intenciones sobre un anhelo común.

Ahora que nos preguntamos por la patria, como ha querido componerse este homenaje, podemos advertir la relevancia de los criterios unificados que hace unos 216 años convirtieron un anhelo en independencia. Eludimos descifrar signos sin ser sabios competentes, y concluimos que el sentimiento colectivo produce la presunción de la patria.

Tercer momento y final: Futuro y hallazgos, azul de nuevas conexiones

“Y creció viendo a sus pies Tolosa, a un tiempo recia y hermosa, como un tronco de abedul.
Su jubón colorado de lana, partía en dos la mañana, al abrirse su ventana azul”
- Patricio Manns.

Para concluir es ineludible evitar la potencia como posibilidad de fuerza. En esa perspectiva, pensamos en nuestro taller, nuestra logia, las logias del valle, la orden entera ahora dirigida por un Querido Hermano que hizo su trayectoria masónica en Talca; así continuamos, logia, valle, masonería, patria, Chile, América, Mundo…

¿Cuáles son las posibilidades entonces?

Por lo pronto, los nuevos espacios que abre la tecnología para encontrarnos como hermanos, como ciudadanos. Grupos de whatsapp a nivel nacional con 1000 hermanos activando redes comerciales, grupos de hermanos administradores públicos, grupos de hermanos rockeros, grupos de escritores masones, y así tantos otros que van existiendo o están en vísperas de hacerlo.

El Gran Maestro alude a que la tecnología es un provecho que podemos obtener. Debemos procurar utilizar todas las herramientas que nos entrega el presente a favor de los fines y propósitos que la potencia de nuestra batería puede realizar.

Actividades como las de Fraternitas unifican nuestra logia con instituciones hermanas que encienden el faro de la fraternidad como valor esencial en nuestro país. Actividades como las Jornadas de Docencia Masónica también son otras posibilidades de encuentro a nivel nacional para abrirse a la multiplicidad que condice a la masonería. Las tan queridas Olimpiadas, Pro Infancia, el mismo Centro Cultural Universo, son los espacios de comunión que tenemos en lo local. La realidad ontológica del ser humano es la expansión, lo que lo reprime a no salirse y no encontrarse son solo emociones que la separación ha levantado, la inseguridad que nos amenaza, y en ese sentido somos víctimas del paradigma que produce la subjetividad del individualismo, pero nosotros estamos llamados a combatir ese criterio, por ello se rescata ahora, desde la relevancia de la patria y los símbolos que nos convocan a reconocernos como hermanos que están labrando la piedra, que creen en la unión universal, en el amor transversal y que saben que uno más uno son muchos más que dos.

Salud, Fuerza y Unión

R:. L:. Reforma N° 40